Energía verde sucia en tierras ocupadas
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¿Cómo puede estar mal desarrollar energía renovable en un mundo que necesita desesperadamente una transición verde? En el Sáhara Occidental los problemas son numerosos.

Publicado 09. November 20
  • Marruecos necesita desesperadamente energía. Al crear infraestructura en el territorio que ocupa, se está haciendo dependiente de proyectos energéticos en ese territorio ocupado, y por lo tanto, de mantener su presencia militar allí.
  • Todos menos uno de los parques eólicos del territorio ocupado, con la excepción de un molino de viento de propiedad privada que abastece a una fábrica de cemento, forman parte de la cartera de Nareva, la empresa de energía eólica que pertenece al consorcio de la monarquía marroquí. Mientras el propio rey gane dinero a través de los proyectos, ¿qué incentivo tiene para participar de verdad en el proceso de paz de la ONU?
  • El 95% de la energía que la empresa estatal marroquí de fosfatos, OCP, necesita para explotar las reservas de fosfato no renovables del Sáhara Occidental en Bou Craa, proviene de molinos de viento. La energía renovable se genera con los dos aeregeneradoes de Siemens en el parque de 50 MW de Foum el Oued, operativo desde 2013. También se dice que el parque eólico Aftissat, en funcionamiento desde 2018, abastece a usuarios finales de la industria.
  • Marruecos corre el riesgo de implicar a otros estados al exportar energía del Sahara Occidental, por ejemplo, a la UE. La UE ha prometido no importar energía verde del territorio, pero es poco probable que la UE pueda diferenciar la energía generada en Marruecos propiamente dicha y la energía generada en el territorio ocupado, ya que pasará por cables bajo el Estrecho de Gibraltar. Es una imposibilidad técnica.
  • El organismo climático de la ONU, CMNUCC, acepta ciegamente los informes de Marruecos sobre su infraestructura energética en el Sáhara Occidental como parte de sus propios compromisos para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. Esto sugiere el reconocimiento de la ONU y el elogio internacional por proyectos que deberían ser condenados y sancionados. Es el único lugar conocido en el mundo donde un país puede informar sobre objetivos climáticos extraterritorialmente bajo el Acuerdo de París.

En la actualidad, hay tres parques eólicos operativos en el Sáhara Occidental ocupado. Un cuarto está en construcción, mientras que un quinto está en etapa de planificación. Juntos, estos parques eólicos tendrán una capacidad de 855 MW.

En 2012, Marruecos lanzó una licitación para la construcción de cinco parques eólicos: tres en Marruecos propiamente dicho y dos en 'las provincias del sur', la terminología preferida de Marruecos para denominar la parte del Sahara Occidental que se ha anexado ilegalmente. Los dos parques eólicos del Sáhara Occidental se conceptualizaron como un parque de 100 MW cerca de Boujdour y un parque de 300 MW en Tiskrad, cerca de El Aaiun. El contrato para los cinco paques se entregó a un consorcio liderado por Siemens, que también incluía a Enel Green Energy y Nareva. En 2019, se firmó el contrato para la construcción del parque Boujdour, aunque su capacidad ahora se había elevado a 300 MW. Se espera que las obras en el sitio comiencen en 2021. 

Como parte del acuerdo de los cinco parques eólicos, Siemens abrió una fábrica de turbinas eólicas en Tánger, en el norte de Marruecos. La fábrica fue inaugurada en 2017. Su primer cliente fue Nareva, con un pedido de 56 turbinas para un parque eólico en el territorio ocupado de Aftissat.

El parque eólico de Aftissat de 200 MW está operativo desde octubre de 2018. El parque fue construido por la empresa británica Windhoist y consta de 56 turbinas Siemens-Gamesa. La energía que generan está destinada a usuarios industriales, incluidos OCP, LafargeHolcim Maroc y Ciments du Maroc. Siemens Gamesa no ha mostrado la más mínima señal por aprender de las críticas de los inversores y los saharauis. En 2020, ocho años después de que Siemens anunciara por primera vez su primer proyecto en el Sáhara Occidental, Siemens Gamesa anunció una entrega gigantesca al parque Aftissat, refiriéndose al Sáhara Occidental como parte de Marruecos.

 

“Siemens debería demostrar como sus actividades en el Sáhara Occidental están en consonancia con los intereses y deseos de los saharauis, de conformidad con el derecho a la libre determinación estipulado en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales . Si esto no fuera posible, la empresa debería retirarse del Sáhara Occidental.”  

Erste Asset Management, sobre las "operaciones en territorio ocupado" de Siemens AG, Quarterly Engagement Report Q1 2018

En 2020, los medios marroquíes informaron de que la empresa francesa Voltalia SA iba a construir un parque eólico de 75 MW en la "provincia de El Aaiún"

En 2020 hubo un nuevo progreso en los planes de Marruecos para un monstruoso parque de molinos de viento de 900 MW en Dakhla, con el propósito de minar bitcoins en línea. La compañía noruega DNV GL se retiró del proyecto debido a las controversias existentes

Marruecos también está ansioso por aprovechar el potencial solar del Sáhara Occidental. La capacidad solar operativa en el territorio es todavía hoy relativamente modesta, y consta de dos plantas solares fotovoltaicas con una capacidad combinada de 100 MW que están en funcionamiento. El emplazamiento de El Aaiún, de 80 MW, y el de Boujdour, de 20 MW, se desarrollaron bajo el nombre del proyecto NOOR PV I, llevado a cabo por un consorcio dirigido por Acwa Power, en asociación con Shapoorji Palloni, Chint Group, Sterling & Wilson y Astroenergy. El anuncio de la oferta exitosa de Acwa Power se hizo en la conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima, COP 22, en Marrakech de noviembre de 2016, donde la compañía también firmó el contrato con Masen, la Agencia Marroquí para la energía sostenible. La certificación del programa de infraestructura solar en el territorio ocupado fue realizada por la entidad marroquí-francés-británica Vigeo Eiris,que ha emitido declaraciones que apoyan firmemente la posición de Marruecos sobre la ocupación y que se niega a responder preguntas de WSRW.

El parque eólico CIMAR de 5 MW es propiedad privada de Ciments du Maroc (CIMAR) y produce la electricidad necesaria para hacer funcionar la fábrica de cemento molido Indusaha, en El Aaiun. Ciments du Maroc es una subsidiaria de Italcementi, que a su vez es una subsidiaria de HeidelbergCement. Las turbinas se han instalado por Gamesa, actualmente fusionada con Siemens Wind Power en Siemens Gamesa Renewable Energy SA. El parque eólico CIMAR es el único que no está en la cartera de la empresa eólica real Nareva. Siemens o Siemens Gamesa han equipado los cinco parques eólicos del Sáhara Occidental con turbinas.

Hay planes concretos para agregar más componentes a los dos sitios bajo el proyecto NOOR PV II, que apunta a realizar otros 400 MW de capacidad solar en diferentes emplazamientos. Todavía no está claro qué capacidad se agregará exáctamente a las dos plantas en el territorio ocupado. A principios de 2020 se lanzó una licitación de manifestaciones de interés.

El Plan Solar marroquí había fijado la capacidad prevista en el Sáhara Occidental ocupado en 600 MW para el horizonte de 2020, aunque parece que el plazo no se cumplirá.

En enero de 2020, el Ministerio de Energía y Minas de Marruecos reveló resultados de investigación que mostraban dos posibles áreas de producción geotérmica: el noreste de Marruecos propiamente dicho y las cuencas "Tarfaya-Laayoune-Dakhla en el sur de Marruecos", esta última correspondiente al área del oeste Sahara que está bajo ocupación marroquí. En abril de 2019, se había contratado la empresa portuguesa Gesto Energy para “identificar y estudiar áreas con potencial geotérmico en las provincias del sur de Marruecos en un área de más de 140.000 km2, correspondiente al Sahara marroquí”. Los mapas incluidos en la página web de la empresa dejan pocas dudas: el área que coincide con el estudio abarca prácticamente toda la parte del Sáhara Occidental que actualmente está bajo control militar marroquí.

Palas de Siemens en el puerto de El Aaiun en el Sáhara Occidental ocupado, en 2013