Un comienzo tenso de Año Nuevo en el Sáhara Occidental Ocupado, jóvenes graduados desempleados saharauis comienzan una huelga de hambre para alzar sus voces contra las prácticas discriminatorias de empleo marroquíes.
El 12 de enero de 2016 un grupo de graduados saharauis desempleados comenzaron una huelga de hambre para demandar respeto a su derecho a trabajar. El grupo permanece en la sede local de la Asociación Marroquí por los Derechos Humanos (AMDH) en El Aaiún – la capital del Sáhara Occidental ocupado.
El grupo declara que sostienen las divisiones locales del gobierno marroquí responsable de cualquier consecuencia de la huelga de hambre. El grupo dice que enviaron cartas informando sobre sus planes de realizar esta huelga de hambre al delegado local del Ministerio de Salud, protección civil marroquí y el fiscal de Marruecos.
La juventud saharaui en El Aaiún han estado protestando al menos durante un mes, desde que quedó claro que los 500 puestos de trabajo en la factoría Fosbucraa estaban fuera de su alcance. Los criterios de cualificación son demasiado altos para los saharauis, que viven al margen de la sociedad en su patria ocupada y no se pueden permitir estudios en universidades marroquíes. Consecuentemente, la mayor parte de estos empleos serán –otra vez- para colonos marroquíes.
A los jóvenes saharauis, que crecieron como ciudadanos de segunda clase bajo una brutal ocupación, esta fue la gota que colmó el vaso. Desde mediados de diciembre han estado protestando casi cada día. La policía marroquí responde a las manifestaciones de la manera habitual; con un uso desproporcionado de violencia policial.
La mina de fosfatos Fosbucraa, controlada por el gobierno marroquí es el mayor empleador de los territorios ocupados. Marruecos domina la gestión de la mina pocas semanas tras la ocupación, en los últimos meses de 1975. Los últimos años WSRW ha realizado informes anuales sobre el comercio marroquí de roca fosfórica saharaui. Cuatro importadores han parado sus importaciones debido a las controversias.
En octubre del año pasado, el Comité de la ONU de Derechos Económicos, Sociales y Culturales confirmó que los saharauis están especialmente afectados por la pobreza, y expresó su preocupación sobre que no se respete el derecho de los saharauis a disponer de sus recursos naturales.
Las fotos debajo se tomaron en la sede de AMDH en El Aaiún. En la pancarta puede leerse: “El grupo de coordinación local comienza una huelga de hambre”.





Las ambiciones de Marruecos de convertirse en potencia mundial del hidrógeno verde se están acelerando. Sin embargo, Rabat está asignando terrenos en un territorio que no le pertenece legalmente.
Con la intención de posicionarse como un proveedor clave de minerales estratégicos para las potencias occidentales, Marruecos ha firmado un nuevo acuerdo con Estados Unidos que cubre las aguas del Sáhara Occidental y los minerales críticos que estas albergan.
El impulso de Marruecos por el hidrógeno verde ha dado un paso decisivo en un territorio que no le pertenece legalmente.
Una declaración conjunta surgida a raíz del Consejo de Asociación UE-Marruecos de la semana pasada pide a sus lectores que crean en una ficción: que un plan de autonomía sin definir, impuesto por una potencia ocupante, puede satisfacer el derecho a la autodeterminación, y que el respeto al derecho internacional puede coexistir con la omisión sistemática de las sentencias del propio tribunal supremo de la UE.