El gobierno marroquí quiere brindar apoyo a proyectos en los territorios ocupados para reafirmar la soberanía ilegal de Marruecos sobre el Sahara Occidental.
Marruecos se enfoca hacia el desarrollo del Sahara Occidental
United Press Internacional
27 de noviembre de 2007
El gobierno marroquí dijo que ha destinado 912 millones de dólares para el desarrollo del Sahara Occidental y de las provincias del sur del reino del Norte de África.
El Ministro del Interior Chakib Benmoussa declare que los fondos se destinarán a apoyar varios proyectos para la reducción de la pobreza en la región a reafirmar la soberanía del país sobre el Sahara Occidental. Benmoussa declare que las autoridades marroquíes también propondrían conceder la autonomía a las provincias del sur.
"Estamos listos para continuar las negociaciones para alcanzar una solución final a este conflicto artificial," dijo Benmoussa. "el reino de Marruecos está preparado para continuar las negociaciones y está abierto a cualquier propuesta constructiva."
España cedió el Sahara Occidental a Marruecos en 1975 pero, desde entonces, el Polisario, un movimiento rebelde respaldado por Argelia, ha estado luchando por la independencia del Sahara Occidental de Marruecos.
Benmoussa dijo que los proyectos de desarrollo económico y humano se realizan en colaboración con el sector privado y están de acuerdo a los principios de la Iniciativa Nacional para el Desarrollo Humano.
Las ambiciones de Marruecos de convertirse en potencia mundial del hidrógeno verde se están acelerando. Sin embargo, Rabat está asignando terrenos en un territorio que no le pertenece legalmente.
Con la intención de posicionarse como un proveedor clave de minerales estratégicos para las potencias occidentales, Marruecos ha firmado un nuevo acuerdo con Estados Unidos que cubre las aguas del Sáhara Occidental y los minerales críticos que estas albergan.
El impulso de Marruecos por el hidrógeno verde ha dado un paso decisivo en un territorio que no le pertenece legalmente.
Una declaración conjunta surgida a raíz del Consejo de Asociación UE-Marruecos de la semana pasada pide a sus lectores que crean en una ficción: que un plan de autonomía sin definir, impuesto por una potencia ocupante, puede satisfacer el derecho a la autodeterminación, y que el respeto al derecho internacional puede coexistir con la omisión sistemática de las sentencias del propio tribunal supremo de la UE.